diumenge, 19 d’abril del 2015

Justicia y derecho romano

El derecho romano

Pueblo práctico por excelencia, los romanos regularon toda la actividad pública y privada, construyendo un sistema legal, que ha pervivido durante 2000 años y es una de sus principales aportaciones a la civilización mundial.

¿Cuándo nació el derecho romano?

En un principio la ley se basaba en las costumbres de los antepasados y se transmitía de forma oral. Los pontifex eran los interpretes y lo hacían en beneficio de los patricios.

En el s. V a.C. la plebe obligó a que las leyes se recopilaran y escribieran para evitar cualquier manipulación. Una comisión de diez magistrados elaboró la Ley de las Doce Tablas, código que garantizaba la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos y que fue la raíz del derecho romano.

¿Cómo se modificaban las leyes? ¿Quiénes eran los legisladores?

Durante la República las fuentes del derecho romano fueron la Ley de las Doce Tablas, los plebiscitos, normas elaboradas en los comicios tribunicios y los edictos de los pretores.

Durante el imperio, legislaba el emperador. Sin embargo, en este periodo destacan más las denominadas Constituciones, recopilación y sistematización del cuerpo jurídico desarrollado durante la República.

¿Había un único derecho?


Cuando Roma fue conquistando otros territorios, crearon un nuevo código legal, el ius gentium que regulaba las relaciones con otros pueblos y entre romanos y peregrinos (extranjeros que vivían en Roma). El ius gentium es el origen del derecho internacional

¿Cómo era el procedimiento judicial?

Los romanos además de leyes regularon meticulosamente los procedimientos judiciales con el objetivo de garantizar la independencia judicial. En los contenciosos, intervenían el demandante y el demandado.

Cuando un particular pleiteaba, le correspondía al pretor determinar la necesidad o no de realizar un juicio. En el caso afirmativo el juez, elegido por consenso entre las partes, estaba obligado a dictar sentencia ateniéndose a la legislación vigente.

En las causas criminales, el demandado podía apelar ante las asambleas populares si no estaba de acuerdo con la sentencia.

¿Y los castigos?

El sistema de penas fue evolucionando. En un principio, era muy duro ya que imperaba la ley del talión (el ojo por ojo).

Según pasó el tiempo la pena se ajustó a la gravedad de la infracción cometida valorándose las circunstancias.

¿Qué queda del derecho romano en la actualidad?


El derecho romano fue el sustrato legal básico de todos los países de occidente hasta el s. XIX, momento en el que la formación de los estados-nación llevó a la elaboración de Constituciones y leyes propias.

Sin embargo, en la actualidad el derecho romano sigue vigente en lo básico, es decir, no en las instituciones, leyes o procedimientos, sino en las ideas de independencia judicial y de respeto por la ley, que igualan en derechos a todos los ciudadanos, y que hoy consideramos, condición sine qua non de la democracia.

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